Notas al programa
Café Manrique evoca los recuerdos de infancia y juventud del compositor en Manrique Central, un barrio de Medellín donde el tango tuvo una presencia significativa en cafés y billares. La experiencia de su tío, propietario de uno de estos espacios, y la música de Gardel, Alfredo De Angelis y Óscar Agudelo forman parte de esta memoria. Años más tarde, el tango de Astor Piazzolla, interpretado junto a la orquesta de la escuela de música del barrio, amplió su vínculo con el género.
La obra rinde homenaje a esos lugares transformados por el paso del tiempo, pero aún presentes en la memoria. Su forma ternaria presenta un primer tema enérgico, seguido de una sección cantable y emotiva, para regresar finalmente al carácter inicial, como un recuerdo que vuelve sobre sus pasos.
